Pareciese que vivo en un cuento de hadas con seres que un humano crea en su mente y le pone vida a lo inerte, color a lo descolorido o música a algo sin sonido. Alguna veces la imaginación te lleva a mundos o tierras inalcanzables, lugares que quisieras que existieran; desgraciadamente todo lo que había pasado era real, nada podía ser ficticio como hubiese querido que fuere.Todo comanzaba a darme vueltas en la cabeza y a confundirme, me aturdia totalmente. No encontraba las respuestas a cómo fue que llegue aquí, que me trajo hasta este lugar y por que me sentía en un laberinto sin salida. Varias personas a mis espaldas esperaban una respuesta ante sus súplicas de ser la misma que antes, que cambiara a como era realmente, pero no podía y me pregunte a mí misma "¿Por qué a los que quería los había dejado tan lejos de mí?" Aún no lo sabía, era como mi misterio sin descubrir, mi secreto sin revelación.
Lo mejor de todo era que me enfrentaba a la muerte cara a cara, sin que alguien intercediera por mí y que el sacrificio de ésta persona se quedara en mi mente atormentandome a cada minuto que vivía con el sentimiento de culpa; no, eso no me lo permitiría jamás y todo esto estaba fríamente calculado, cuidando cada detalle de mis movimientos.
La sombra se acerca con pasos caultelosos, camino a paoso cortos pero rítmicos tratando de no dar la impresión de miedo ante tal sujeto. En la negrura de la noche y la espesura de la oscuridad se escucha el suave sonido de un grillo y el ulular de una lechuza, la luna con su tenue brillo atraviesa las ventanas del lugar. El repicotear de sus zapatos me hace estremecer, y gotas de sudor caen sobre mi frente mientras llegan a mi cabeza imágenes de los seres que mas quise y los buenos momentos que pase al lado de cada uno de ellos.
Las velas de los candelabros estaban encedidas con el fin de alumbrar el pasillo. De pronto escucho un latigar sobre uno de los candelabros lo que me hace parame en seco, atónita ante el sonido, mis manos sudan, tiemblan y pierden fuerza; me siento débil e indefensa. El latigar era cada vez más cerca y rápido, en la espesura de la oscuridad mis ojos trataron de acostumbrarse pero sin éxito alguno. Me quedé parada en el inicio del camino de velas alumbrandome el rostro dandome una tonalidad anaranjada; mis fuerzas se esfuman rápidamente.
El sonido se detiene, todo se hunde en el silencio, no se escucha nada, mi corazón palpita lentamente y el viento helado apaga las únicas velas que alumbraban el espacio, siento un resoplido en mi cuello y un estremecimiento recorre desde mi espina dorsal hasta la punta de mis pies.
Ahora podía contarme como una persona...que era historia
Doramas
QUIERO QUE SE SIENTAN BIENVENIDOS Y SEPAN QUE LES DARE RESEÑAS DE ALGUNOS DORAMAS ENTRE OTRAS COSAS INTERESANTES
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